domingo, 19 de abril de 2020

ENCUENTRO EN UN ASCENSOR y LA NIEVE, dos poemas de Vladimir Holan (Praga 1905 - 1980) traducidos por Jorge Forbelsey:


















ENCUENTRO EN UN ASCENSOR


Entramos en la cabina y nos quedamos solos los dos.
Nos miramos sin hacer nada más.
Dos vidas, un instante, la plenitud, la felicidad…
En el quinto piso ella salió, y yo, que iba más arriba,
comprendí que nunca volvería a verla,
que nos habíamos encontrado una vez, para siempre,
que aún habiéndola seguido lo hubiera hecho como un muerto
y que si ella hubiera vuelto a mí
no hubiera vuelto más que del otro mundo.


LA NIEVE


La nieve empezó a caer a medianoche. Y no hay duda
de que como mejor está el hombre es sentado en la cocina,
aunque sea la del insomnio.
Allí se está caliente, te preparas cualquier cosa, bebes vino
y contemplas por la ventana la eternidad familiar.
Por qué ibas a atormentarme queriendo saber si nacimiento y muerte son sólo dos            
     puntos,
sabiendo que la vida no es una línea recta…
Por qué te ibas a torturar al ver el calendario…
y a inquietarte queriendo saber qué valor hay en juego.
¿Y por qué ibas a confesarte que no tienes dinero
para comprarle unos zapatos a Saskia?
¿Y por qué ibas a jactarte
de que sufres más que los otros?

Aunque no hubiese silencio en la tierra
este nevar ya lo habría creado en su sueño.
Estás solo. Ni un gesto. Nada de ostentación.


De Vladimir Holan Una noche con Hamlet y otros poemas (1970. Barcelona: Barral Editores. Ediciones de bolsillo. Traducción de Jorge Forbelsey. Revisión y prólogo de Guillermo Carnero.)



Sunday Morning...

domingo, 12 de abril de 2020

LUNA LLENA EN SEMANA SANTA, un poema de Luis Cernuda (Sevilla, 1902 – Ciudad de México,1963):




LUNA LLENA EN SEMANA SANTA

     Denso suave, el aire
     Orea tantas callejas,
     Plazuelas, cuya alma
     Es la flor del naranjo.

     Resuenan cerca, lejos,
     Clarines masculinos
     Aquí, allí la flauta
     Y oboe femeninos.

     Mágica por el cielo
     La luna fulge, llena
     Luna de parasceve.
     Azahar, luna, música,

     Entrelazados, bañan
     La ciudad toda. Y breve
     Tu mente la contiene
     En sí, como una mano

     Amorosa. ¿Nostalgias?
     No. Lo que así recreas
     Es el tiempo sin tiempo
     Del niño, los instintos

     Aprendiendo la vida
     Dichosamente, como
     La planta nueva aprende
     En suelo amigo. Eco

     Que, a la doble distancia,
     Generoso hoy te vuelve,
     En leyenda, a tu origen.
     Et in Arcadia ego.

De Luis Cernuda La realidad y el deseo 1924-1962 (1970. México: Fondo de Cultura Económica. Tezontle.)



The Ropes - Fond Memories of a Terrible Life (Official Music Video)

sábado, 11 de abril de 2020

SEMANA SANTA, un poema de Fernando Sánchez Sorondo (1943, Buenos Aires)...:
















SEMANA SANTA


                               A Susana


La madrugada y yo
en cualquier lugar del mundo,
su cofia de silencio,
sus manos de dar,
abiertas a toda herida.
Ahora, hoy viernes,
a las tres menos cuarto
de la mañana ofreciendo
los primeros auxilios
de la palabra.
Ubicada
en el anonimato del día,
todavía a salvo
del carro de asalto
de la actividad,
del caballo de Troya
de la ilusión.



De Fernando Sánchez Sorondo De la boca para adentro (1998. Buenos Aires: Editorial Vinciguerra S.R.L, colección metáfora.)



Placer - Momentos Así (Video Lyric)

viernes, 10 de abril de 2020

Viernes Santo, un poema de Beatriz Vignoli (Rosario, 1965) perteneciente a su poemario Viernes:




Viernes Santo


                               a P.D

Ha muerto la
Gracia. No hay de qué.
El sol brilla sin dioses.

No tenemos esperanza;
tenemos, sí, la esperanza de la esperanza,
esperamos que la esperanza,
suceda.
Hemos tenido fe
y voluntad; hemos luchado
con una fe sin esperanza hemos luchado.
Para perder mejor hemos luchado,
para que no nos ganen así como así
para que les cueste
aplastarnos, para eso
hemos luchado sin esperanza
sólo con voluntad hemos luchado.
Ha muerto la
Gracia. ¿Resucitará? (¿Estás
llorando?) ¿Resucitará?
Hemos amado sin esperanza,
con deseo hemos amado,
sin esperanza hemos amado.
Con una piedad sin esperanza hemos amado
con una piedad funeraria.

El sol brilla sin dioses.
En tu cara.
Estoy forjando el día
como si fuera de hierro el vivir.
Estoy sosteniendo el tiempo.
Estoy mirando cómo el cielo lentamente cae,
una vez más,
cae.
Sin esperanza alguna recuerdo tu belleza,
con una piedad funeraria.
Pero estoy tallando la espera
como si fuera de mármol el día de mañana.
En el declive de lo que cae derrotado,
en el de lo que cae derrotado para siempre
sostengo la nada,
sostengo la nada,
como si de dioses se tratara.
En retirada, enarbolo todavía
con una mano herida, la forma del cielo.

No te vayas. Yo sé los nombres del mundo
Sé pronunciarlos. No te vayas.
Podrías, todavía, hacer algo
con la distancia entre tu amor y mi muerte.
Podría, esa distancia,
no ser del todo una cosa desesperada.
Podría yo no perderte así como así.
Pero la Gracia ha muerto,
el sol brilla sin dioses,
la tierra es dura.
Ha muerto la
Gracia, No hay de qué.
No hay dónde fundar
ningún futuro: las casas son pequeñas
o ajenas, y sus estantes están atestados…
de ciervitos de vidrio fumé,
sus estantes atestados,
melancólicos, ebriamente lluviosos bajo este sol.
Este es el país donde nadie fundó nada.
Pero yo (no te vayas)
sé pronunciar el nombre de tu carne.
Podrías ayudarme, por ejemplo
a limpiar.
En cambio estás ahí, tan art decó
en tu quietud de cadáver en pié,
tan neoplatónica tu pose que
no pueden con eso los plumeros comunes;
es terrible, con tu belleza no puede nadie,
es más terrible que la misma piedad
funeraria.
Escuchame, yo sé,
yo sé pronunciar los nombres del mundo.
No te vayas.


De Beatriz Vignoli Viernes (2001. Rosario- Buenos Aires: Bajo La Luna Nueva.)

¡Gracias María Nochteff Avendaño! :)
FNDB





Finalmente HOY Viernes Santo 10 de abril de 2020 ve la luz el nuevo EP de Pablo Reche, editado por Ifucuf, que se titula Unclick. Dicho EP reúne un par de piezas seleccionadas del material que Pablo Reche compuso especialmente el año pasado para una fecha en la Biblioteca Nacional … Unclick está “basado más que nada en el ruido de ondas de radio y procesos de glicth, siendo la idea central que esta producción de Pablo Reche se alejase del concepto más ambient que puede realizar en otras producciones”… Máxima escucha y disfrute a Unclick de distancia, buen viaje!:

































VIERNES SANTO EN BUENOS AIRES, un poema de José Carlos Gallardo (Granada, 1925 - Buenos Aires, 2008):


























VIERNES SANTO EN BUENOS AIRES

     En Aeroparque –bajo cielo palio-
estallan los reactores, ¡una eufórica
acrobacia!

                   Hay bares semiabiertos
casi devotos de una sola puerta.
     La gente va desde una punta
                                                         y vuelve
desde la otra hasta la calle, un centro
de vidrieras postales
para llegarse luego a las provincias.
                                                      (Feria
morada,
domínica, otoñal, almabicada
resurrección de la alegría).

                                                 Cristo
se fue a morir a un balneario,
clavó la cruz en una playa e hizo
que el mar no fuese ya verano,
                                                    sino
viento y oscuridad, perfil de arena
amontonada, gólgota de tiempo.

     Jóvenes musicales hacen ira
y sexo sicodélico, pedazos
de estertor y mesiánico hundimiento.
     Hay menos gente apta para el goce,
menos bullicio lineal y menos
     tiempo diario.
                                    Tres
de la tarde.
                                    Pido
un café.
            Frente a mí, unas piernas
cruzadas me sitúan en el tiempo,
me dan de alta sobre el espejismo
de mi historia desierta,
                                        y cargo al hombro
la primera caída de la frente.

     Salgo a la calle y compro cigarrillos,
un humo olvidadizo, un humo
finalista,
                 humo
de la época completa, ¡palo santo
en mí carbonizado!


De José Carlos Gallardo Un aire imaginado (1983. Toledo: Edita el Exemo. Ayuntamiento de Toledo.)



"Más allá de Valle de Muñecas" la película sobre Valle de Muñecas de Emiliano Cativa para ver en estos tiempos convulsos -contiene "canciones para aprender y cantar"-:



Más allá de Valle de muñecas from Emiliano Cativa on Vimeo.

https://nicolasdominguezbedini.blogspot.com/search?q=M%C3%A1s+all%C3%A1+de+Valle+de+Mu%C3%B1ecas


Goodreads...


Para los que usan Goodreads como bitácora de lecturas, les cuento que ahora están subidos las fichas de mis tres libros publicados hasta la fecha -ver también margen derecho de este añejo, arcaico & obsoletísimo blog-... ¡Más codazazos anticoronarios fuertes! :)
FNDB

https://www.goodreads.com/author/show/20181203.Nicol_s_Dom_nguez_Bedini

¡Muchas gracias Gastón Caba!


EP I "debút" de Siempre es Medianoche con "canciones para aprender y cantar"...

"Conques, la quête" Peter Wessel Polyfonías Poetry Project

Algunos poemillas de José Jiménez Lozano (Ávila, 1930-Valladolid, 9 de marzo de 2020):


















ENCUESTA

¿VIERNES Santo?
Alguna idea tiene el hombre urbano
de que, una vez, hace ya años,
cayó la Bolsa, y hubo un Viernes Negro.
¿No es algo así? pregunta.


EL JUICIO DEL MUNDO

THOMAS Stern Eliot dijo,
“elióticamente”, que este mundo
acabará en un suspiro, pero
demasiado romántico parece.
Es una farsa y una feria el mundo,
y, después de éstas,
sólo habrá un gran bostezo.
Y después nada.


RIMBAUD

“POR delicadeza
he perdido mi vida”, quejóse
Arthur Rimbaud, poeta.
Naturalmente, ¿que creía?
Asi que, más tarde, cuando
leyó las instrucciones de uso
de este mundo con cuidado,
puso un negocio. ¡Lógico!


MAÑANITA DE ABRIL

“MAÑANITAS  de abril
son buenas de dormir”,
se decía antes.
Pero es que no había prisa,
había una vida eterna por delante.


MALLARMÉ

HABÍA leído todos los libros,
y averiguado que la carne es triste,
dijo Mallarmé, poeta
hastiado o melancólico.
“¿Y los huesos?” preguntó su perro.


LLUVIA DE OTOÑO

LLUVIA otoñal, estampa
de colores desvaídos,  apagados,
plumilla en blanco y negro.
Luego un sol enfermo, delicado,
con un brillo de abril –sus espejuelos–
clava en tu alma su dulzura,
y te hace  daño.


ATERRIZAJE

–Nos vamos acercando, dijo la azafata
-–¿Adónde?
–¡A la vejez! ¡Quítense los cinturones! ¡Sean libres!
Cundió el pánico por tal aviso, entonces.
–¡La libertad tan pronto? –preguntamos.


De José Jiménez Lozano La estación que gusta al cuco (2010. Valencia: Editorial Pre – Textos. Colección La Cruz del Sur.)


viernes, 3 de abril de 2020

Siempre Es Medianoche - El Peso Del Mundo (Video Lyric)

AVENTURAS DE ABRIL y LA PRIMERA CANCIÓN, dos poemas de Primož Čučnik (Eslovenia, 1971) traducidos por Pablo Fajdiga:



















AVENTURAS DE ABRIL


1

Sol, chaparrón, sol, chaparrón,
frente inestable en la atmósfera.
Escarabajos rojinegros gatean
uno tras otro bajo el balcón

y la señora tiene dificultades con
la marcha atrás. “Tendré que hacerlo
revisar”, comprueba, pero quizás sólo
sea miedo a lo desconocido. De repente

es tan inconcebible que no podés ni siquiera
moverte. Otra cosa son los accidentes
que suceden en las calles mojadas.
Inspección de las luces de guiño rotas, discusión de la culpa.

Es la época donde los frenos no agarran.
¿Quién tiene entonces la culpa? Probablemente aquel
que embistió de atrás. Pero no hay que
condenarlo. Fue el primer mosquito de este año.

Bastante amable. Vino zumbando
Interesándose por si le doy un poco de sangre.


2

Llamás, no hay respuesta llamás no hay respuesta,
ya lo sabemos, el más cruel de los meses.
“Mi objetivo era el fortalecimiento de la fe
en el pueblo”, no la gloria terrena de los futbolistas.

Así se habla antes de partir
a la ciudad eterna. Los chicos juegan al fútbol
o tiran al cesto –sí, me acuerdo,
yo también lo jugaba de pibe.

Y lo sigo haciendo, como su padre,
con ellos se vuelve pibe de nuevo.
“Cuento con que se acuerden de mí
en la oración.” Así se habla

cuando se sabe que pagarás por todo.
Claro que lo harás, también la grisura transgrede
sus límites, también el lenguaje. Pero no
como el pibe que vi de repente

con una pelota entre los pies. No sé cómo
es que lo recordé. Pateó y se fue corriendo.


3

En realidad todo fue distinto.
Un abril clásico, con una luz difusa
y con malas noticias. Eso no debería
decirlo. Estábamos dispuestos a hundir

la felicidad en un vaso de agua. Empezó a ser
previsible y aburrida, demasiado
fruto de la costumbre. No querés eso, aunque
no te lo reconozcas a vos mismo, eso es lo peor

que te pueda pasar. Y pasó,
por eso nos desesperábamos por un cambio.
Uno que no llegará nunca, no a la fuerza.
Por eso, para empezar, algunas diligencias urgentes

y el código para poder llamar por teléfono.
“A través de ventanas nuevas estoy dispuesto
a verla de otra manera.” Eso dijiste –
pero ¿qué pensabas con eso?

E sol se ponía en el espejo retrovisor.
Automóviles en fuga. Brillo enceguecedor.


LA PRIMERA CANCIÓN

La primera canción habla sobre la manera antigua
de vivir. Cómo estaban las cosas colocadas
al principio y cómo se sabía dónde debieran
terminar, o a grandes rasgos volver a empezar

con sentimientos conocidos. Pero después comienza
el cuclillo a dar horas más altas, y el pasto crece
más alto y las flores florecen mejor y los paseantes
vespertinos contemplan colores inadvertidos.

La nieve sigue blanca, pero más pura
y clara, el cielo sobre los tejados sigue azul,
pero azul en el dorado de un estupendo
mediodía, y la canción sigue resonando

con su tono perenne. Las estrellas
Nos miran como sorprendidos
conocidos que se ven después de mil años,
y el libro sigue afirmando lo suyo después de mil años

y un río peculiar se ha deslizado entre
las piedras brillantes, pulidas por la añosa
corriente y de formas perfectas, esparcidas
por el lecho de su brazo como resistentes corazones.

No hay un mes que pueda ser nombrado,
ni un año para el que se sepa cuándo
comenzó, sólo hay sonidos de instantes
que fluyen al oído cuando no se sabe del tiempo,

como si todo el tiempo fuese pasado, tu pecado original
está todavía enterrado en el sueño y de los bolsillos vacíos
todavía podés extraer la primera canción
que te transporta allá. Pero ahora es clara y nítida,

sólo el estribillo, que alguna vez sabías de memoria,
va cambiando y nunca podés atrapar las palabras.


De Primož Čučnik Ventanas nuevas (2010: Buenos Aires: Ediciones Gog y Magog. Traducción y prólogo de Pablo Fajdiga.)



Victor Nubla en el barrio de Gràcia (Barcelona) | serieBCN

miércoles, 1 de abril de 2020

Llueve, un poema del músico, escritor, poeta, ilustrador & artista barcelonés Víctor Nubla (Barcelona, 1956 - 31 de marzo de 2020):




LLUEVE

Afortunadamente, llueve.
No hay nada mejor.
Lluvia, lluvia, lluvia…
La ciudad chorrea,
hasta la más desaforada construcción
parece guardar un secreto.
Huele a zapatos húmedos y a perros mojados.
Tras varias horas de lluvia tenaz, la humedad penetra en las casas.
Los paragüeros, esos grandes humidificadores de bares y comercios, están a reventar.
Cosa buena es para el espíritu, los caracoles del alma salen a pasear.
Soy decididamente partidario de la lluvia y los meteoros que la acompañan. De las calles con charcos y las gárgolas, punto final de la canalización aérea. La lluvia,  en todas las estaciones, es una estación más. En esta parte del mundo, claro, y en la ciudad.  En mi barrio, donde amortigua los sonidos y perla la luz.

De Víctor Nubla La parte por el todo (2008. Barcelona: Biblioteca para Misántropos.)