domingo, 24 de mayo de 2020

Cinco poemas de Agustín Fernández Mallo (La Coruña, 1967)…:

















Al  fondo del recipiente del tiempo hay una costra [siempre] de domingo, huele al óxido de los cuchillos lanzados al mar [diana sin centro], y al de la tierra. Hace tiempo que agoté el recipiente, sorbo a sorbo me ayudó a tragar tus besos, y ahora sólo que da allí abajo este continuo domingo, con su silencio mineral, sus bares cerrados, su anestesia, sólo isla, sólo hotel, sólo piedras. Me siento en la escollera y supongo que el principio y fin del mundo fue y será esto, una especie de domingo. Acudo a los lugares que fueron nuestros, algo parecido a una fe o superstición me impide destruirlos, dice que con tal de mirarlos, cada día un poco, se irán desvaneciendo, mansamente, bordeando la pregunta directa, la roca desde la que te lanzabas desnuda para romper la piel del agua, de ese mar que, alguna vez lo he dicho, eras tú [diana sin centro]. Sé que el tiempo es mortal, me digo, porque lo ha inventado el hombre, que es mortal, y mientras aguardo ese destino las horas nacen peculiares, convergentes, presagiando asuntos importantes y delicados que no llegan, no acumulan pronósticos errados, resultado de haberlo calculado todo, porque lo hermoso no se calcula, me digo [es incalculable], se pisa una sola vez y ya se gasta, aunque, eso sí, no se olvide, nunca.

De Yo siempre regreso a los pezones y al punto 7 del Tractatus (1999-2000)




y cuatro poemas de Joan Fontaine Odisea [Mi Deconstrucción] (2001-2002)


33
Cuando en domingo amanece y quiere llover
             [las agujas de la catedral y revueltos los pájaros]
y sales con el abrigo Miss Sixty ¾,
luz de cruce CHANEL N. ° 19, la camiseta con
La Mode (82-84) estampada, peinado Replicante
a por la prensa y el pan y eliges
un nuevo itinerario, piensas:
 1)la vulnerabilidad de un organismo es directamente proporcional a su complejidad
   2)las fiestas se dan sobre todo para aquellos a los que no se invita [Étienne de Beaumont]
    3)desde el 11-09-2001 la Tierra es un poco más chatarra
    4)decir autorretrato es una redundancia: todo retrato es auto

aunque todos conduzcan a lo mismo, cada camino
es la trampa que nos tiende lo inalcanzable mientras
el futuro
            [revueltos los pájaros]
duerme.


45.1
el patio de mi casa no es particular 01.01.2002, me he levantado muy temprano, he puesto algún mail, como hoy cada año, y Sunday Morning [mi Nico particular], el café, el panetone, como hoy cada año, bufanda, guantes, abrigo, y el Alfa descapotado con Goldberg Variations, como hoy cada año, hasta la orilla del mar desde la que veo otra isla, aquí ni un alma [nada hay más solitario y salvaje que el Mediterráneo], y el silencio químico de la espuma, de las rocas, silencio químico, como hoy cada año, el más químico, el que como el amor deja resaca pero no desaparece, y como hoy cada año soy contemporáneo de otros silencios que ya fui [afortunadamente aquí no hay gen que valga], y tú [querido, me dice el buzón de voz]: mi novedad, mi Nico particular, estás muy lejos, chemical hangover, seguro, y yo, de vuelta de todo, de aquel Quimicefa, química de Reyes Magos, inocuas moléculas, aunque estés lejos y yo de vuelta de todo menos de ti, mi Sunday Morning, mi Nico particular, cuando llueve se moja como las demás.



53
Los hay que creen saber
que el porvenir del universo sólo podrá ser una repetición
de sí mismo,
según la idea de que el tiempo no es más
que una ilusión, dice Prigogine en El nacimiento del tiempo,
5pm, quedamos los tres
en la plaza en construcción un domingo
de aquellos dilettantes [francamente, estabas preciosa],
vallas amarillas la cuadriculaban,
no podían con tu cuerpo, idéntico al recuerdo
que conservaba.
Fuiste un haz que [a mi pesar] duró 1 nanosegundo
[por poner una cifra impensable
para el común humano], pero me hiciste olvidar
la aparente eternidad que vaciaron otras.

Infinito, el tiempo para ti aún no existe
[deduzco por cómo cierras los párpados, cómo inclinas las tazas,
esos zapatos afilados],
decapitas una rosa y, piensas, saldrá otra,

desconoces aún
la única verdad:
no somos polvo que cuaja y funda un destino
antes de volver al polvo,
sino paréntesis fantasma entre carne
que nunca dejó de ser carne,
un flash sin flashback,
una apariencia, 
un salto cuántico.



77
Queda una esperanza.
Decirlo tan claramente que conduzca al equívoco.
Ahí voy.

El poeta habla
                                                       siempre
desde la muerte para alumbrar el mundo de los vivos,
o desde la vida, para alumbrar el mundo de los muertos.
Finis terrae: un pie en la tierra, otro en el abismo.

Pero ya escribir es escribir que está todo dicho y consumido en los manuales de supervivencia de otro siglo. El lenguaje, demente o aburrido, se ríe en el papel de todas sus representaciones [incluida ésta]

ruina que saquea ruina: vida que habla de vida: muerte que habla de muerte: esterilidad: incesto: tautología


[por mi parte, sólo me queda mostrar mi agradecimiento a los Payasos de la Tele por haber hecho posibles las tardes de domingo].


De Agustín Fernández Mallo Ya nadie se llamará como yo + Poesía reunida (1998- 2012) (2015. Barcelona: Editorial Planeta S.A. Seix Barral. Los Tres Mundos Poesía. Frontispicio de Antonio Gamoneda. Prólogo de Pablo García Casado.)



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