sábado, 24 de mayo de 2014




Una reseña de Mata Matayoshi sobre Formosa.

Formosa me hizo acordar a un amigo japonés. Él siempre me hablaba de la conversación vertical o conversación zen. Según me explicaba, para llegar a la iluminación es necesario despojarse de todo, en especial de la palabra: la negación de la palabra. Recién cuando uno consiguió negar la palabra puede iniciar su vida en esta filosofía. Ahora bien, ¿cómo lograr la comprensión del zen si no te lo pueden explicar, al menos no a través de la palabra? Acá aparece la conversación vertical, un juego parecido al Cadáver exquisito pero con diferencias fundamentales. Supongamos que le contás a un amigo la charla que tuviste con tu novia y tu amigo te cuenta de un viaje a Formosa y vos le mostrás un álbum de retratos del pueblo Quom. La consigna es evitar responder de forma directa y tratar de encontrar una respuesta no mecánica, algo que genere nuevos sentidos. Se llama vertical porque los discursos no se conectan sino que se van apilando hasta formar un volumen de sentido, que ya no es lineal.

En el Cadáver exquisito cada participante sólo conoce un fragmento de lo que se ha escrito, en la conversación vertical es necesario la conciencia plena de todo lo dicho. Acá la diferencia fundamental, en el Cadáver exquisito se parte de la ignorancia; en la conversación vertical de la conciencia. Desde esta conciencia se crea un universo de sentido imposible de explicar con palabras pero que los participantes podrán intuir. La comprensión última no es racional, lo fundamental de la poesía es ininteligible.




http://cargocollective.com/peliculaformosa

No hay comentarios:

Publicar un comentario