miércoles, 3 de marzo de 2021

MARZO, MEDIODÍA DE VERANO EN UNA VIEJA CASA DE CAMPO, SOL DE MARZO, NOCHE DE VERANO, FAROLILLOS VENECIANOS EN LA NOCHE DE VERANO y NOCHE DE VERANO, seis poemas de Hermann Hesse (Calw, Reino de Wurtemberg, Imperio alemán; 1877 - Montagnola, cantón del Tesino, Suiza; 1962) traducidos por Rodolfo E. Modern (Buenos Aires, 1922 - 2016)…:

 
















MARZO

 

En la verde pendiente visitada por pájaros

un azul de violetas ha repicado ya,

sólo a lo largo del negro bosque

se posa la nieve todavía en recortadas lenguas.

Pero gota a gota se derrite

absorbida por la tierra sedienta,

y arriba en el pálido azul corren

nubes como ovejas en un tropel brillante.

¡Cantad, hombres, también, y amaos los unos a los otros!

 


MEDIODÍA DE VERANO EN UNA VIEJA

CASA DE CAMPO

 

Los tilos y castaños centenarios

respiran y susurran despacio al viento tibio,

brilla el surtidor y complaciente apunta

al hálito del aire. Los muchos pájaros enmudecieron

casi en este instante en las copas de los árboles.

La calle afuera en el incendio del mediodía calla,

se estiran soñolientos los perros en la hierba,

crujen carros de heno lejos por la cálida tierra.

 

Largamente nos sentamos a la sombra, los viejos,

un libro sobre las rodillas, inclinando los cegados ojos,

mecidos con dulzura por el actual verano,

pero pensando en secreto en aquellos que nos precedieron,

para quienes los días de invierno y del verano se acabaron,

y a quienes, pese a todo, en galerías y en caminos

como presentes los sentimos e invisibles

tendiendo un puente entre un más allá y nuestro aquí.

 


SOL DE MARZO

 

Embriagada por un ardor reciente

oscila una mariposa amarilla .

Sentado a la ventana descansa

dormitando y agachado un viejo.

 

Cantando entre el follaje de la primavera

en una ocasión partió de viaje.

Mucho polvo de las calles

voló por encima de su pelo.

 

Cierto que el árbol florecido

y las amarillas mariposas

apenas parecen haber envejecido,

parecen hoy las mismas.

 

Pero el color como el aroma

están más afinados y vacíos,

más fresca está la luz, y el aire

más difícil y pesado se respira.

 

La primavera zumba suave como abeja

sus canciones, las hermosas.

El cielo flota azul y blanco,

doradamente aletea la mariposa.

 


NOCHE DE VERANO

 

Debido al chaparrón los árboles gotean,

en la húmeda verdura brilla la luna íntimamente fría,

arriba por el valle el invisible río

oscuro suena con voz desasosegada.

 

En el cortijo ahora, anuncio de los perros.

¡Oh noche de verano y de velados astros,

cómo me atrae vuestro pálido rumbo,

el corazón saliendo en éxtasis de viaje y lejanía!

 


FAROLILLOS VENECIANOS EN

LA NOCHE DE VERANO

 

Cálidos en el frescor oscuro del jardín

flotan lilas de faroles coloreados,

desde el movimiento del ramaje envían

un reflejo tierno y misterioso.

 

Uno sonríe como un limón claro,

rojos y blancos ríen como obesos,

uno azul parece residir

en las ramas como luna y espíritu.

 

Súbitamente uno arde en llamas,

oscila y se extingue pronto…

hermanas juntas se extremecen,

sonríen, aguardan a la muerte:

lunado azul, amarillento vino, rojo terciopelo.

 


NOCHE DE VERANO

 

Las gotas caen, el aire se percibe inquieto.

El viento no sopla todavía.

Un ebrio canto a lo largo de la calle.

Confusa es su canción y débil como un niño.

 

Ahora calla del todo:

El cielo se desgarra

y deslumbrante en su brillo azulceleste

el rayo hace resplandecer la calle.

 

Como trote de blancos caballos

cae la lluvia casi susurrando.

Las luces se extinguieron todas, toda forma se disolvió,

las olas que se precipitan me tienen encerrado.


De Hermann Hesse. Antología Poética (1978. Buenos Aires: Ediciones Librerías Fausto. Traducción de Rodolfo E. Modern. Prólogo de Nicolás J. Dornheim) 


https://nicolasdominguezbedini.blogspot.com/2012/06/dos-poemas-de-hermann-hesse-1877-1962.html





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